Molécula DMT

DMT

N,N-dimetiltriptamina
2-(1H-indol-3-yl)-N,N-dimetiletanamina

Advertencia: El DMT es una sustancia ilegal y no alentamos ni recomendamos su uso. Sin embargo sabemos que el uso de drogas legales e ilegales en nuestra sociedad es una realidad y creemos que ofrecer una información veraz y basada en la reducción de riesgos es sinónimo de una verdadera «salud pública». Esta información es para aquellos que deciden usar la sustancia.

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¿Qué es el DMT?

La N, N-dimetiltriptamina, o el DMT, también conocida como «la molécula de dios» o «la molécula espiritual», es un químico natural que se encuentra tanto en plantas como en animales. Es el compuesto alucinógeno activo en la ayahuasca, el nombre quechua para un té elaborado a partir del arbusto Psychotria viridis, y que se utiliza con fines rituales por los pueblos indígenas de la Amazonía. Puedes ir a nuestra sección de ayahuasca para aprender más sobre esta bebida psiquedélica.

Normalmente se puede encontrar en forma de cristal, donde a menudo se fuma en una pipa o bong. Tomado de esta manera produce un estado alucinógeno potente pero de corta duración. Se considera una de las drogas psicodélicas más intensas que existen.

Aún siendo una sustancia presente en la naturaleza, su descubrimiento químico lo hizo en laboratorio Richard Helmuth Frederick Manske antes de que se descubriese que es el principal responsable de los efectos de la Ayahuasca. Cuando se descubrió en síntesis y se comprobaron sus efectos luego se comparó con las muestras botánicas. Fue el Dr. Stephen Szara, en 1956, quien se había inspirado visitando las ceremonias religiosas de América del Sur, el que primero demostró que la droga induce estados alterados de conciencia en humanos.

Breve historia

El uso tradicional de se remonta y se documenta a finales del siglo VIII, cuando se utilizaba como ingrediente en varias formas de rapé psicoactivo. Se produce de forma natural en varias plantas, como Mimosa Tenuiflora o las semillas de A. peregrina, que fueron el principal ingrediente del rapé cohoba. Además de diversas formas de rapé psicoactivo, también se preparan otras recetas tradicionales utilizando plantas que lo contienen, incluidos los brebajes con vilca o la conocida ayahuasca .

Richard Helmuth Fredrick Manske es reconocido como el primero en sintetizarlo en 1931. Pero fue en 1956 cuando el Dr. Stephen Szara, quien se había inspirado visitando las ceremonias religiosas de América del Sur, demostró que la droga induce en humanos alucinaciones, ilusiones, distorsiones de la percepción espacial e imagen corporal, alteraciones de pensamientos y euforia.

La primera ola de investigación clínica siguió en los años 1950 y 1960, ganando impulso con el descubrimiento de que se puede encontrar en la sangre y la orina de sujetos humanos normales, por Franzen y Gross en 1965. Tras la aprobación de la Ley de Sustancias Controladas de 1970, la investigación con psiquedélicos disminuyó en los Estados Unidos y Europa durante muchos años.

Rick Strassman fue pionero en la investigación contemporánea en la década de 1990, ya que creía que los profundos efectos en la conciencia que produce justificaba una mayor investigación. Publicó una serie de estudios históricos que incluían experimentos detallados de dosis-respuesta utilizando la escala de calificación de alucinógenos para medir las experiencias subjetivas. Strassman más tarde publicó «The Spirit Molecule» en el 2000, (la molécula espiritual o la molécula del espíritu) considerado un libro de referencia.

Este nuevo interés continuó con la publicación de Tihkal, por Alexander y Ann Shulgin. Fue su estudio personal sobre las propiedades psicofarmacológicas de las triptaminas y otras sustancias que describió los efectos subjetivos de las preparaciones.

La Encuesta Mundial de Drogas a finales del 2012, con más de 22.000 encuestados, encontró una tasa de uso en alrededor del 9%. La vía de administración más común fue fumar como una mezcla de hierbas (92%), en lugar de tomarlo por vía oral como una preparación de Ayahuasca, por ejemplo.

Un estudio australiano realizado en 2010 encuestó a 121 personas que previamente lo habían consumido. Descubrieron que fumar era la vía de administración más común (98.3%), y que una proporción mucho menor hacía el uso de ayahuasca (30.6%). Las razones para probarlo fueron por un interés general en alucinógenos (46,6%) o por curiosidad sobre sus efectos (41,7%), mientras que casi un tercio (31,1%) citó posibles beneficios psicoterapéuticos. Un aumento en la percepción psicoespiritual fue el efecto positivo más reportado tanto fumado (75,5%) como oral en Ayahuasca (46,7%).

Farmacología

Es un alcaloide triptamínico presente en numerosas plantas y seres vivos, incluido el cuerpo humano. Es principalmente un agonista del receptor de serotonina (5-HT) y, como muchos otros alucinógenos, sus acciones psiquedélicas pueden atribuirse a sus efectos sobre el subtipo de receptor 5-HT2A. Afecta a muchos otros tipos de receptores (por ejemplo, receptores de dopamina y sigma), pero la forma en la que se efectúan esas interacciones aún no se conoce con precisión.

El umbral psiquedélico es de aproximadamente 0,2 mg / kg, y lo que se considera una dosis media son unos 30 mg. Cuando se fuma, es una sustancia de acción muy rápida con una experiencia subjetiva máxima que se produce alrededor de pocos segundos después de la ingestión, y que se disipa completamente en 15 o 30 minutos. Cuando se toma como una infusión de Ayahuasca los efectos pueden tardar hasta una hora en aparecer y pueden durar de 4 a 8 horas, siendo menos intensos que fumada.

Su uso oral es posible gracias a la sinergía entre un IMAO (inhibidor de la monoaminooxidasa) y plantas como la Mimosa Hostilis o la Psychotria Viridis. Se metaboliza de forma muy rápida, volviéndose inactiva por vía oral debido a la monoaminooxidasa. De ahí el uso combinado de plantas como la Banisteriopsis caapi o Peganum harmala, ya que estas contienen IMAO. El brebaje conocido con el nombre de Ayahuasca incluye Psychotria viridis en su preparación original.

En cristales puede ser fumada en pipa sin necesidad de un IMAO. Sus efectos duran entre 5 y 30 minutos y se caracterizan por una gran intensidad subjetiva, fuertes y elaboradísimas alucinaciones, comunicaciones no verbales con «seres desconocidos», «maquinaria y ciudades futuristas», «viajes a otras realidades y planos», «expansión mental», etc.

La hormona adrenocorticotropina, la beta-endorfina, la prolactina, la hormona del crecimiento (GH) y el cortisol se elevan después de su administración. El diámetro de la pupila, la frecuencia cardíaca, la presión arterial y el resto de signos físicos alcanza su punto máximo en 2 minutos, al igual que las experiencias subjetivas.

Durante años ha habido un intenso debate sobre si es un compuesto «natural». Se había encontrado en varias plantas y animales y en 1965 investigadores alemanes pudieron aislarlo en sangre y orina humana, aunque la credibilidad de estos resultados era criticada. Estudios posteriores, sin embargo, lo han detectado en sangre humana, orina, heces, tejido renal, tejido pulmonar y fluido espinal. En 2014, un estudio descubrió que ayuda a la respuesta inmune en algunas células a través de los receptores Simga-1 y puede desempeñar un papel en la regeneración tisular.

El verdadero debate, sin embargo, es si el DMT se produce en el cerebro. Una nueva evidencia sugiere que así podría ser. En 2013, los científicos aislaron esta sustancia de la glándula pineal de la rata, lo que demuestra que el cerebro de los mamíferos es al menos capaz de producirla. Y es ahora cuando se ha verificado que se produce en el cerebro humano.

No se ha encontrado evidencia de tolerancia (que requiera tomar más cantidad para conseguir el mismo efecto).

Su perfil tóxico exacto es desconocido, pero los estudios en roedores sugieren que una dosis letal en humanos sería extremadamente alta: más de 20 veces la dosis típica que puede haber en una ceremonia de Ayahuasca.

Afecta significativamente el sistema de serotonina y no debe tomarse simultáneamente con ninguna de las siguientes sustancias:

  • ISRS (cualquier inhibidor selectivo de la recaptación de serotonina, como Prozac)
  • Antihipertensivos (medicamento para la presión arterial alta)
  • Medicina para el asma, bronquitis u otros problemas respiratorios; antihistamínicos, medicamentos para resfriados, sinusitis, rinitis alérgica o alergias (cualquier medicamento que contenga dextrometorfano/DXM o con DM, DX como Bisolvon o Cinfatos)
  • Supresores del apetito (pastillas para adelgazar)
  • Depresores del SNC (sistema nervioso central) como Alprazolam, Lorazepam, etc.
  • Vasodilatadores
  • Antipsicóticos
  • Barbitúricos
  • Alcohol

Efectos del DMT

Las dosis bajas (de 0.05 a 0.1mg/kg) afectan principalmente estados físicos y emocionales con pocas o ninguna alucinación perceptiva. Las dosis que se consideran normales, que varían entre los 45-60 mg fumada y los 30-50 mg de forma oral (junto a un IMAO), generalmente producen una muestra caleidoscópica rápidamente en movimiento de imágenes abstractas y «techno-color», y para muchos, una experiencia mística.

Los estados de ansiedad transitorios son bastante comunes, aunque también lo son los estados eufóricos y, paradójicamente, se pueden experimentar simultáneamente. Las experiencias fuera del cuerpo, las experiencias cercanas a la muerte, o una disociación de la conciencia del cuerpo físico, son muy comunes como efectos de este psiquedélico (en dosis más altas, sobre 100 mg) al punto que muchos lo consideran un sello distintivo de la experiencia. Las alucinaciones auditivas son menos comunes y generalmente no son una característica muy destacada de la experiencia. En ocasiones se han reportado sensaciones alternas de frío y calor.

En su libro The Spirit Molecule (2000), Rick Strassman describe estudios en los que aproximadamente la mitad de los voluntarios durante un viaje de DMT entraron en «niveles de existencia autónomos e independientes», planos psicológicos de existencia que a menudo estaban habitados por «seres inteligentes», «entidades», «extraterrestres», «guías» y «ayudantes». Terence McKenna llamó a estos «elfos de la máquina«. Según el trabajo de Strassman, toman la forma de «payasos, reptiles, mantis, abejas, arañas, cactus y figuras de palitos». Los informes de este tipo de seres parecen ser únicos en los viajes de DMT.

Uso terapéutico del DMT

Si bien el valor terapéutico no se ha explorado en la medida en que lo han hecho otras drogas psiquedélicas, la infusión de ayahuasca (que como decíamos antes, contiene DMT) se ha usado tradicionalmente para tratar diversas enfermedades psicológicas, incluidos los trastornos del estado de ánimo y la adicción. La ayahuasca ha visto un aumento del uso en el mundo moderno como un posible tratamiento de la depresión y la adicción.

Una revisión de seis estudios entre 1990 y 2015 encontró que esta infusión (junto con el LSD y la psilocibina) tiene un potencial prometedor para tratar la depresión, la ansiedad y la adicción al tabaco y al alcoholismo.

Los investigadores han propuesto que los efectos terapéuticos provienen de su capacidad para inducir una mayor atención y auto-conciencia en los propios usuarios. Después de una experiencia, las disminuciones en el auto-juicio y la reactividad emocional a las emociones internas ayudan a fomentar un sentido de auto-aceptación, considerado como un paso crítico en la curación del estado de ánimo y los trastornos adictivos.

Preguntas frecuentes

Los kits de analisis se pueden comprar en la red , lo que te permite comprobar la pureza y la concentración de tu sustancia. Asegurarse de que se está realmente consumiendo DMT, a dosis razonables, es una parte crucial para el uso seguro de la sustancia (esto podemos aplicarlo al resto).

En Europa y en España también hay organizaciones que ofrecen servicios para el análisis de sustancias, como puede ser Energy Control.

Como la mayoría de los psiquedélicos, la DMT es una droga muy poderosa, y tiene el potencial de ser muy desagradable si no se trata con respeto. Sigue las 6 bases para minimizar los riesgos de una mala experiencia. Comienza con una dosis baja si es la primera vez.

Como con toda sustancia ilegal el principal problema al que nos enfrentamos es a la posible adulteración en el mercado negro, ya que no existe algún control que nos asegure la pureza de la sustancia. Cabe la posibilidad de extraerla de forma casera. Y sobre todo, si la has comprado en el mercado negro y tienes posibilidad, lo mejor es analizar y asegurarse de que la sustancia y las dosis sean las correctas. Comienza con una dosis baja si es la primera vez.

No debe mezclarse con Tramadol, ya que puede provocar el síndrome serotoninérgico. Ten cuidado si se mezcla con cannabis, anfetaminas o cocaína. Aquí puedes obtener un cuadro detallado de combinaciones de drogas/medicamentos seguros.

La tolerancia en la DMT es considerablemente menor que los otros psicodélicos clásicos. Espera una o dos horas entre las dosis para que la tolerancia vuelva a la normalidad. Del mismo modo, la Ayahuasca no produce tolerancia.

Como cualquier psiquedélico tiene un componente adictivo más bien bajo, si no nulo. Es más, se está estudiando en entorno clínico para tratar otras adicciones, como tabaquismo o alcoholismo.

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