Molécula Psilocibina

Psilocibina

4-PO-DMT
[3-(2-dimetilaminoetil)-1H-indol-4-il] dihidrógeno fosfato

Advertencia: la psilocibina es una sustancia ilegal y no alentamos ni recomendamos su uso. Sin embargo sabemos que el uso de drogas legales e ilegales en nuestra sociedad es una realidad y creemos que ofrecer una información veraz y basada en la reducción de riesgos es sinónimo de una verdadera «salud pública». Esta información es para aquellos que deciden usar la sustancia.

AGRADECEMOS TU VALORACIÓN

¿Qué es la psilocibina?

La psilocibina es un precursor del compuesto alucinógeno «psilocina», que es el verdadero responsable del efecto psicoactivo. Hay unas 180 especies de hongos que los contienen (también conocidos como hongos mágicos, setas alucinógenas, monguis, cugumelos…), aunque las más conocidas son las Psilocybe Cubensis, las Psilocybe Semilanceata y las Panaeolus Cyanescens.

Tienen una larga historia de uso en América del Sur en rituales espirituales y religiosos, y hoy día son uno de los psiquedélicos más conocidos en el mundo.

Esta sustancia, y por lo tanto las setas que la contienen, son ilegales en la mayoría de países, aunque existe una forma de mercado legal de esporas dado que estas no contienen los compuestos activos.

La producción casera de Psilocybe Cubensis se popularizó a partir de los 70 gracias al primer libro sobre cultivo titulado «Psilocibina: La guía del cultivador del hongo mágico», editado por D.J. McKenna, K. Harrison McKenna y T.K. McKenna.

Recuerda que aquí tienes información sobre reducción de riesgos y otros datos a tener en cuenta para llevar a cabo una experiencia psicodélica segura y tratando de minimizar riesgos.

Una medicina usada desde hace milenios

Su uso está datado desde hace miles de años. Aunque resulta imposible determinar con exactitud cuándo y dónde empezó su consumo, hay pruebas bajo la forma de pinturas rupestres dejadas por las tribus del Sáhara y que apuntan al consumo de hongos alucinógenos desde aproximadamente el 9000 a. C. También podemos encontrar pinturas en España que datan de hace 6.000 años y sugieren que el hongo Psilocybe Hispanica era consumido en ciertos rituales religiosos. Es más que posible que las culturas prehistóricas empezaran a consumirlos mucho antes, pero aún no hemos encontrado pruebas con más evidencia que lo confirmen.

Las culturas precolombinas, como los mayas y los aztecas, también los consideraban de gran interés y queda reflejado en sus pinturas y estatuas, y eran usados en rituales religiosos para comunicarse con sus dioses. Algunos sostienen que Teonanácatl («Carne de los dioses», que así los llamaban los aztecas), eran Psilocybe Mexicana. Otras tribus de origen mesoamericano como los nahuas, mazatecas, mixtecas y zapotecas también consumían estas setas por razones similares.

Fue a finales de los años 50 del siglo XX cuando el mundo civilizado occidental entró en contacto con la Psilocibina. Fueron R. Gordon Wasson y Roger Heim, con la ayuda de Albert Hofmann, quienes consiguieron extraer e identificar los 2 principales compuestos psicoactivos hallados en la composición de unos hongos obtenidos en una expedición a México. En 1957 se publicó en la revista Life un artículo titulado «En busca del hongo mágico», en el que Wasson detallaba su descubrimiento de las setas y su composición química. Cuando creció su popularidad como sustancia psiquedélica, se convirtió en un elemento estrechamente asociado a la cultura «hippie», donde las setas muy pronto empezaron a ser consideradas como una puerta abierta a la espiritualidad.

A principios de los años 60, la Universidad de Harvard se convirtió en terreno de estudio de la psilocibina, donde se empezó a usar en psiquiatría por las cualidades casi idénticas a la que ya ofrecía el conocido LSD.

En 1961, Timothy Leary y Richard Alpert llevaron a cabo el «Proyecto Psilocibina» en Harvard, llevando a cabo investigaciones médicas respecto a su uso en el tratamiento de trastornos de la personalidad y otros tratamientos psicológicos.

Hoy día sus usos terapéuticos en psiquiatría y psicología son varios, como aliviar o remitir el dolor causado por cefaleas en racimo, frenar el miedo asociado a la muerte en pacientes terminales con cáncer, o aliviar síntomas en personas con trastorno obsesivo-compulsivo (TOC), entre otros casos.

¿Qué contienen los hongos psilocibios?

Los principales ingredientes activos de los hongos psilocibios son la psilocibina y la psilocina y, en menor medida, la baeocistina y norbaeocistina. Las proporciones varían de una especie a otra. La principal diferencia entre los dos compuestos es que la psilocina es muy inestable, se considera que es más propensa a la oxidación destructiva y se descompone en psilocibina cuando se seca el hongo. Se cree que esta última dura mucho más tiempo (se encontró una muestra de hongos de 115 años de edad que conservaban la suficiente cantidad para considerarlos «activos»). Los dos son igualmente psicoactivos, ya que una molécula de psilocibina simplemente se metaboliza en el organismo en una molécula de psilocina.

Ambas son parte de la familia de las triptaminas. Se parecen mucho al neurotransmisor serotonina. Aún no está muy claro cómo funcionan estas sustancias. El efecto primario parece ser la inhibición del neurotransmisor serotonina (5-hidroxitriptamina, alias 5-HT), es decir, es un agonista (que tiene afinidad) postsináptico 5-HT2A que imita los efectos de la serotonina.

Tienen una toxicidad muy baja: en pruebas con ratones, se han inyectado por vía intravenosa dosis de hasta 200 mg de psilocibina pura por cada kg de peso corporal sin efectos letales (eso sería 13 gramos de psilocibina pura en una persona promedio de 80Kg). Según Leo Hollister, Jonathon Ott y John W. Allen, uno debería consumir su peso corporal en hongos frescos o comer aproximadamente 19 gramos de la sustancia química pura para provocar la muerte. En setas secas serían unos 14 kg. Siempre que las setas estén identificadas correctamente el envenenamiento por sus principios activos no es un problema, pues como podemos comprobar, es prácticamente imposible ingerir tal cantidad de material.

Las complicaciones que se han encontrado parecen surgir en individuos vulnerables bajo condiciones no controladas y en dosis altas. Los efectos adversos, como los «malos viajes», casi siempre se pueden manejar con apoyo interpersonal y sin intervención médica o farmacéutica.

Como es un potente agonista de la serotonina, es mejor evitar usarla con cualquier medicamento que altere el sistema de la serotonina como los antidepresivos ISRS, por ejemplo Fluoxetina.

Efectos de la psilocibina y la psilocina

La dosis umbral para sentir los efectos de las setas está en el rango de 0.2 a 0.5 g (en su forma pura serían 2 y 5 mg), y varía según cada persona. Una dosis moderada está en el rango de 1 a 2 g (en su forma pura serían entre 10 y 20 mg) y, tomada por vía oral, generalmente produce un viaje que dura de 3 a 6 horas donde hay una mayor intensidad de las experiencias emocionales, una mayor introspección y un funcionamiento psicológico alterado en forma de «experiencias hipnagógicas«, es decir, una especie de estado entre estar despierto y el sueño. Normalmente se describe como un estado de sueño despierto, y los estudios de imágenes cerebrales muestran que un viaje de setas es neurológicamente similar al sueño.

Los cambios perceptivos como los cambios de tamaño o de forma en los objetos, la sinestesia (mezcla de modalidades sensoriales, por ejemplo, «ver sonidos»), cambios emocionales y un sentido del tiempo distorsionado son también experiencias comunes en un viaje psiquedélico. Estos efectos generalmente se comienzan a percibir alrededor de 0,5 a 1,5 horas después de la ingesta oral de la dosis.

Puedes experimentar cambios en tu percepción visual como halos alrededor de luces y objetos, y patrones geométricos cuando cierras tus ojos. En dosis altas estos patrones pueden estar presentes con los ojos abiertos.

Las emociones fuertes siempre estarán ahí, las buenas y las malas. Se recomienda que no te mantengas aferrado a estas emociones, sino que las dejes trabajar en su propio curso, y dejarte llevar. Muchos de los que experimentan fuertes emociones negativas también terminan experimentando una sensación simultánea de aceptación y desapego sereno de ellas, especialmente si se recuerdan a sí mismos que estas emociones son temporales y son producto de la sustancia.

Los efectos secundarios físicos pueden variar de una persona a otra e incluyen cambios en la frecuencia cardíaca (hacia arriba o hacia abajo), cambios en la presión arterial (hacia arriba o hacia abajo), náuseas, aumento de reflejos tendinosos, temblores, pupilas dilatadas, inquietud o excitación y problemas con la coordinación del movimiento.

Un estudio también halló que puede causar dolores de cabeza en algunos individuos sanos y que pueden durar hasta un día. Sin embargo, ninguno de los sujetos informó de dolores de cabeza severos, y en realidad es utilizada por algunas personas para tratar una condición clínica llamada «cefaleas en racimo».

La psilocibina como medicamento

Algunos investigadores de instituciones como el Imperial College de Londres (gracias a Robin Carhart Harris entre otros) o la Universidad Johns Hopkins (en este caso con Roland Griffiths en cabeza) están empezando a descubrir que muchos de los efectos beneficiosos en las condiciones de salud mental pueden deberse a su capacidad para «restablecer» un sistema de control en el cerebro. La Red Neuronal por Defecto, o RND (en inglés DMN, Default Mode Network) se ha relacionado con la depresión y otros trastornos del estado de ánimo cuando está hiperactiva. Se ha demostrado que el LSD y la psilocibina reducen drásticamente la actividad del RND, por lo que recientemente se ha relacionado con sus efectos antidepresivos.

Una serie de ensayos preclínicos en los años 1960 y 1970 sugirió un papel prometedor para este y otros psiquedélicos para el tratamiento de una serie de trastornos, incluidos los dolores de cabeza en racimo, trastornos del estado de ánimo y la adicción. Hoy día, grupos como MAPSThe Beckley Foundation son los principales actores que vuelven a poner al alcance de la ciencia nuevas investigaciones.

Tratamiento con psilocibina para el dolor de cabeza y cefaleas en racimo

Los dolores de cabeza en racimo a menudo se describen como el tipo de dolor de cabeza más doloroso y perturbador. Son más intensos que los dolores de cabeza por migraña, pero generalmente no duran tanto tiempo. Los ataques nocturnos suelen ser más dolorosos e intensos que los ataques de cefalea en racimo durante el día, pero obviamente ambos interfieren en la vida de una persona de manera significativa.

Hasta la fecha no se han publicado estudios sistemáticos que describan el potencial de tratamiento para los dolores de cabeza, pero innumerables informes anecdóticos han llamado la atención de la comunidad médica. A mediados de la década del 2000, los profesionales médicos comenzaron a tomar nota de la psilocibina y el LSD como posibles tratamientos para las cefaleas en racimo después de que algunos de sus pacientes informaran sobre la remisión de su afección después de un uso psiquedélico recreativo (y la posterior automedicación, ya que vieron que les funcionaba).

Una encuesta reciente ha informado de que podría ser un tratamiento para las cefaleas en racimo más efectivo que los medicamentos disponibles en la actualidad, y casi el 50% de los pacientes aseguraron que es un tratamiento completamente efectivo.

Tratamienco con psilocibina para la depresión y los trastornos de ansiedad

La evidencia anecdótica ha apuntado hacia las setas alucinógenas (y otros psiquedélicos) como un tratamiento para los trastornos del estado de ánimo como la depresión y la ansiedad. El Dr. James Fadiman y otros investigadores han estado recopilando tales anécdotas durante varios años y la abrumadora mayoría de ellas ha sido positiva.

El gobierno federal de EE.UU ha permitido que se realicen algunos estudios altamente controlados sobre su potencial terapéutico en los trastornos del estado de ánimo. En 2011 se realizó un pequeño estudio piloto para evaluar los efectos en la depresión y la ansiedad al final de la vida en pacientes con cáncer terminal. Los pacientes en este estudio tenían cáncer en etapa avanzada y un diagnóstico clínico de estrés o ansiedad relacionada con su enfermedad. Los investigadores observaron mejoras significativas después del tratamiento con psilocibina respecto a la depresión y ansiedad hasta 6 meses después del ensayo. La FDA ha concedido ahora a este estudio la Fase II.

Recientemente, un prestigioso grupo de investigación en Londres ha llevado a cabo un estudio que sugiere que podría usarse para tratar la depresión mayor. A 12 pacientes se les administraron dos dosis (una baja y una alta), combinadas con apoyo psicológico. Una semana después de la segunda dosis, los puntajes en depresión se redujeron significativamente en casi todos los pacientes, con 8 de 12 pacientes sin síntomas de ella. Tres meses después, cinco pacientes seguían sin depresión, y cuatro de los siete restantes tuvieron una reducción en la calificación de su depresión de «severa» a «leve o moderada».

También se ha demostrado que el tratamiento con psilocibina reduce con éxito los síntomas del trastorno obsesivo compulsivo (TOC), en un pequeño estudio de pacientes que no respondieron al tratamiento farmacológico convencional con inhibidores de la recaptación de serotonina (ISRS, o comúnmente antidepresivos). En este estudio todos los pacientes mostraron una reducción en los síntomas del TOC entre un 23% y un 100%.

Psilocibina en el tratamiento contra la adicción

Los llamados alucinógenos clásicos se usaron en ensayos preclínicos para tratar la adicción en los años 50 y 60 con resultados prometedores, pero como ya hemos comentado, una vez que muchos de estos psiquedélicos se volvieron ilegales en los EE.UU y en la mayor parte de Europa, el contexto terapéutico prácticamente se detuvo. Pero en los últimos años se ha visto un resurgir en el uso de esta y otras sustancias psicoactivas como herramientas terapéuticas para tratar la adicción.

La psilocibina, como parte de un plan de tratamiento asistido, se ha mostrado prometedora en el tratamiento del alcoholismo en ensayos no clínicos, en un estudio reciente de 2015. Se encontraron reducciones significativas entre el consumo y la abstinencia del consumo de alcohol después de su administración como parte de un programa de tratamiento.

También parece ser una herramienta potencial para ayudar a las personas a dejar de fumar tabaco. En un ensayo reciente, de 2 a 3 sesiones de tratamiento como parte del programa de terapia cognitivo-conductual más grande para dejar de fumar, tuvieron una tasa de éxito del 80% en los participantes (12 de 15 sujetos). En comparación, las tasas de éxito del método convencional para dejar de fumar (chicles, parches, etc.) tienen una tasa de éxito de alrededor del 35%.

Preguntas frecuentes

Los investigadores han encontrado similitudes entre los viajes de setas de psilocibina y los episodios psicóticos como los que se dan en la esquizofrenia, pero en casi todos los casos esto es temporal (de ahí el término «viaje»). Incluso las personas que ingresan a la sala de emergencias después de tomar setas mágicas regresan a su estado físico y mental normal en cuestión de horas. De hecho, un reciente gran estudio de toda la población encontró una menor probabilidad de angustia psicológica y suicidio entre los usuarios clásicos de psiquedélicos (LSD, setas mágicas, etc.).

No hay evidencia concluyente que sugiera que los problemas latentes de salud mental puedan ser exacerbados por el uso de psiquedélicos (aunque esta es la principal opinión tomada por muchos científicos). Como tal, si tienes un historial de trastorno o enfermedad mental (especialmente esquizofrenia), se recomienda evitar las drogas psiquedélicas.

Tu experiencia puede variar: 

Por norma general un viaje de setas generalmente tarda entre 30 y 90 minutos en aparecer y dura unas 6 horas. Este es un cronograma general y cada persona puede notar efectos por una duración más o menos aproximada a este rango. Aún pueden observarse efectos mucho más sutiles después del período normal de 6 horas.

La duración de un viaje depende principalmente del método de ingestión, y no tanto de la cantidad ingerida. Independientemente del método de ingestión, los psilocibes son bastante consistentes en cuanto a duración de los efectos. Cuando son pulverizados o infusionados en un té, el inicio es mucho más rápido, el pico golpea más fuerte y con más intensidad, y la duración total del viaje puede reducirse.

Cualquier persona interesada en probar psiquedélicos por primera vez, inevitablemente se preocupará por la idea de tener un “mal viaje”: las emociones disfóricas, la paranoia incontrolable y los comportamientos imprudentes suelen ser algunas de las preocupaciones más comunes. Los malos viajes son posibles, pero los riesgos se pueden minimizar si tenemos en cuenta lo que se conoce como “Set&Setting“, o las 6 bases para una experiencia psiquedélica. Estar preparado, en un lugar cómodo y tranquilo, y conocer tus motivaciones antes de emprender una experiencia puede ayudar a controlar los riesgos.

Todos se ponen ansiosos o tienen malas sensaciones durante sus inmersiones en los mares de la mente. Es normal, pero la magnitud se puede disminuir prestando atención a las bases antes mencionadas: preferiblemente un lugar tranquilo, y con buen estado anímico o en su defecto plena seguridad a la hora de hacer el consumo. Un amigo o guía puede distraer la atención de un viajero en esos casos de ansiedad. Un cambio de habitación, lugar, música o luces a menudo ayuda. Las posibles molestias corporales pueden eliminarse aprendiendo técnicas de relajación y ejercicios de respiración. Tener una buena alimentación y mantener tu cuerpo en buenas condiciones no solo es bueno para tu viaje, ¡sino también para tu vida!.

Es mejor saber qué te hacen las setas y conocer un poco a tu ego antes de tomar una dosis más grande. Por lo general 0.75-1.5g de Cubensis es perfecto para la mayoría de los que quieren experimentar por primera vez. Algunas personas tienen una reacción mucho mayor a las setas que otras.

Lee antes de viajar. Lo más probable es que seas recompensado«La Experiencia Psicodélica» de Timothy Leary es una gran y extensa introducción a los psiquedélicos. Este libro debería ser obligatorio para iniciarte. Ofrece algunos consejos geniales para ayudarte a tener una buena mentalidad, un buen entorno y una experiencia profundamente buena. Sin embargo, recuerda que es solo un libro. Tus resultados pueden variar.

Asegúrate de sentir que estás con la mentalidad adecuada y de tener el ambiente adecuado. Lee para saber qué esperar, qué podría salir mal y qué podría ir de maravilla. Cuanto más te prepares para tu primer viaje, más cómodo estarás con lo que finalmente experimentarás.

Si viajas por primera vez, o en cualquier momento, es beneficioso contar con un compañero/guía/amigo con experiencia a tu lado, solo para observarte y darte algún tipo de «luz» desde el mundo exterior, fuera de tu propia experiencia. Este tipo de ayuda es mejor que cualquier libro o cualquier web y es esencial para los principiantes.

Además, es mejor si te das cuenta de esto: “viajar” es esencialmente explorar tu mente. Ten en cuenta que las ideas o visiones no pueden hacerte daño, así que simplemente te sientas y fluyes con el viaje. De hecho, es posible que desees tener un buen lugar para sentarte o acostarte.

Los primeros viajes pueden ser profundos. Recuerda de nuevo: lo mejor es quedarse en un lugar tranquilo y seguro.

Ah, y no lo olvides: ¡la buena música casi siempre mejora la experiencia!

En primer lugar, es importante señalar que la mezcla de drogas psicoactivas fuertes puede aumentar los riesgos físicos de problemas de salud y las combinaciones deben abordarse con precaución. Los usuarios deben tener en cuenta cualquier medicamento o suplemento que hayan tomado recientemente. Las principales sustancias y/o medicamentos que se sabe que causan una fuerte interacción con la psilocibina son los Inhibidores de la Mono-Amina Oxidasa (IMAO), que causan una capacidad reducida de metabolizar la psilocibina y pueden conducir a experiencias desagradables o peligrosamente fuertes. Además, los IMAO son muy peligrosos cuando se toman con estimulantes.

La tolerancia a la psilocibina aumenta rápidamente. Usar setas dos días seguidos es probable que conduzca a una experiencia muy disminuida (si la dosificación es la misma) en el segundo día. La tolerancia vuelve a la normalidad en gran medida durante los siguientes 4-7 días.

Sin embargo, es posible que no desees viajar tan a menudo, especialmente si lo has hecho hace poco. 

Un viaje de setas puede ser un regalo muy espiritual o intenso, y no debe tomarse a la ligera o convertirlo en una actividad de abuso. Mientras más esperes entre viajes, más fuerte e interesante será el próximo.

Sin embargo, en algunos casos las personas han comentado que varios días de viaje dieron como resultado una de las mejores experiencias en sus vidas. Así que tus resultados pueden variar. Y variarán. 

En general, después de viajar varios días consecutivos, te sientes menos «envuelto» en el mundo psiquedélico. Puedes descubrir que te acostumbras y te sorprende menos. Puede volverse familiar y menos profundo, incluso aumentando la dosis.

La psilocibina tiene una tolerancia cruzada al LSD y la mescalina (aunque en menor grado con esta última), lo que significa que el uso de uno se sumará a la tolerancia acumulada del otro.

La psilocibina/psilocina, el LSD y la mescalina no solo son sensibles a la tolerancia, sino que también afectan a la tolerancia de los neurotransmisores que imitan. Cuando una persona gana una tolerancia a los psiquedélicos que aumentan el estado de ánimo o la «sensación de importancia», puede esperar que haya ganado una tolerancia a los químicos naturales que inducen los mismos sentimientos. No te sorprendas si después de viajar todos los días durante siete días sientes una falta de significado y falta de especialidad en las cosas o menos sentimientos de que las nuevas experiencias adquiridas son profundas. Sin embargo no hay que preocuparse: al igual que con los psiquedélicos, la tolerancia se desvanecerá.

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