Todo lo que deberías saber para hacer microdosis con Psilocibina y microdosis con LSD de forma correcta

¿Qué son las microdosis?

Las microdosis son dosis muy bajas de algunos psiquedélicos (en este caso se tratarán las microdosis de psilocibina y las microdosis de LSD), y que se encuentran por debajo del umbral de la percepción. Los efectos son sutiles y no son alucinógenos. Hoy día hay gente que las usa en rutinas semanales y a menudo comentan que consiguen niveles más altos de creatividad, más energía, más capacidad de concentración y mejora de habilidades sociales. Se ha convertido en una de las nuevas modas de «biohacking» en Silicon Valley. Otros la toman para lidiar con la depresión o la ansiedad, con resultados a menudo positivos y notables.

Historia de las microdosis

En 1976 el señor Hoffman, el descubridor del LSD, escribió sobre el uso de dosis muy pequeñas (unos 25 microgramos) para elevar el ánimo y como potencial agente antidepresivo. Desde hace décadas ya hubo quien sabía de los beneficios de usar microdosis de psiquedélicos, pero en la actualidad se comenzó a popularizar en el 2011 con el libro del Dr. Fadiman «Guía del explorador psicodélico». En el libro se explora la microdosificación como una subcultura del uso de psiquedélicos. Si bien varias culturas e investigadores modernos han utilizado dosis bajas para desbloquear determinados beneficios, fue el Dr. Fadiman quien introdujo el término «microdosis» en la corriente psiquedélica. 

Tras la curiosidad despertada por el libro de Fadiman, en 2015 Tim Ferris le realizó una entrevista al doctor que tuvo una gran acogida y el término se hizo aún más conocido. Poco después de la emisión del programa los oyentes de Ferris (gente interesada en emprendimiento, biohacking, autoexperimentación o espiritualidad) comenzaron a usar y aplicar el término, y comenzaron a compartir sus experiencias por las redes. En consecuencia, muchos periodistas comenzaron a escribir artículos sobre microdosis, lo que hizo que se tomase mayor conciencia sobre sus posibilidades y así aumentase el interés.

La referencia más actual sobre microdosis la podemos encontrar en el libro «Qué día más bueno: Tomar LSD en microdosis me cambió la vida», de Ayelet Waldman. En el libro nos habla y analiza su protocolo de 30 días tomando microdosis para lidiar con una variedad de síntomas causados por cambios hormonales relacionados con la menopausia.

Antes de las microdosis sus cambios de humor eran tan severos que pusieron en peligro su vida en familia y su matrimonio. Al terminar la rutina de microdosificación, en una entrevista dijo: «ese mes cambió mi vida, y siento pena de no poder hacerlo legalmente».

Ahora, decenas de miles de personas en todo el mundo han descubierto y están practicando con las microdosis, ya sea para tratar problemas de salud mental, aumentar la creatividad, o abrir nuevos caminos a emprendedores.

La ciencia detrás de los psiquedélicos

La mayoría de sustancias psiquedélicas son ilegales en la mayoría de paises pero esto no ha impedido que muchos de los principales expertos del mundo hayan logrado aún más avances con las investigaciones que ya se iniciaron en los 50’s y 60’s. 

Aunque solamente se están llevando a cabo un par de investigaciones específicas para ver qué hay tras las microdosis, sí que sabemos lo que ocurre en el cerebro con dosis más altas. Mucho de lo que entendemos acerca de cómo funcionan es por la serotonina, una sustancia química básica para el funcionamiento de nuestro sistema nervioso. Es uno de los principales neurotransmisores, de los más importantes que hay en el cerebro, y regula casi todo lo que hacemos, desde el estado de ánimo hasta cómo procesamos la información.

Los psiquedélicos clásicos como el LSD o la psilocibina tienen una estructura similar a la serotonina, y su camino también es muy similar al de ella:

Serotonina

Molécula serotonina

Psilocibina

Comparación psilocibina y serotonina

Lsd

Comparación lsd y serotonina

Los antidepresivos más comunes, que son los llamados «Inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina» o «ISRS» , intentan hacer que aumente la cantidad de serotonina en el cerebro para provocar bienestar. Los psiquedélicos como la psilocibina o LSD lo hacen más directamente, ya que son muy similares a la serotonina y la imitan uniéndose a sus mismos receptores, ubicados en la corteza prefrontal, llamados «5-HT2A».

La estimulación de estos receptores lleva a dos resultados muy importantes:

Por ahora poco sabemos de cómo funcionan estos dos elementos juntos pero sí que conocemos algo mejor el cómo funcionan por separado y parece que la teoría concuerda con la experiencia de los que han usado o están usando microdosis en rutinas semanales.

Una se las principales características de estos psiquedélicos es lo que hace poco pudieron descubrir en neurología: partes del cerebro que no suelen comunicarse entre sí, ¡de repente comienzan a comunicarse entre ellas! Normalmente, el cerebro se constituye de redes independientes que realizan funciones especializadas por separado, como la visión, los movimientos, la audición y la atención, pero con el LSD esa separación de las funciones se descompone y en su lugar se ve un cerebro más unificado e integrado. Esto ocurre porque los psiquedélicos amortiguan una parte del cerebro que utilizamos en exceso y que se conoce como «Red neuronal por defecto» o «RND». La red es un área del cerebro que se usa para una gran variedad de actividades mentales, incluídas las que se hacen cuando estamos en reposo. Algunos estudios sugieren que la depresión está vinculada a una RND hiperactiva. Igualmente, las alteraciones de la RND podrían ser la causa de otros problemas mentales, tales como el Alzheimer.

Esto ayuda a explicar por qué estas sustancias podrían usarse para combatir la depresión y la ansiedad.

Cómo hacer las microdosis de psilocibina y LSD

Pues bien, como hemos comentado las microdosis son tomas de partes pequeñas de dosis y que se encuentran por debajo del umbral de percepción. Idealmente no debería provocar ningún cambio realmente sustancial, aunque su efecto debería ser sutil y evidente. A nuestro modo de ver, y ante todo por seguridad, lo ideal sería que puedas cultivar tus propias setas, son una fuente segura y viable de esa medicina como lo es la psilocibina. En cambio, no podemos ver un tutorial de 30 minutos sobre «cómo preparar LSD», convertirnos en químicos y científicos casi por arte de magia, y obtener LSD casero (cosa que con las setas sí podemos, no es nada complicado tener un cultivo propio de setas alucinógenas). En caso de que quieras tomar LSD y hacer el experimento con los alcaloides del Ergot, primero deberías saber que en el mercado negro actualmente hay sustancias que se venden como tal pero resultan ser otras, algunas de efectos similares, pero podrían ser mucho más potentes y no tan inocuas. Así que en este caso lo mejor sería que analices tus muestras para asegurarte de que realmente consumes la sustancia que quieres consumir para así evitar y reducir riesgos.

Microdosis con psilocibina

Cápsulas de microdosis con psilocibina, contienen setas alucinógenas molidas

La preparación de microdosis con setas implica algunos pasos más que para el LSD, aunque las dos formas son igualmente sencillas.

Ten en cuenta que las setas tendrán una proporción diferente en relación a peso y contenido en psilocibina si están frescas o secas, siendo las secas más potentes en relación a su peso. Esto se traduce en que si se usan setas frescas la dosis será mayor que si fueran secas, puesto que la mayor parte de su peso viene de su contenido en agua. ¡Y no solo debemos tener en cuenta esto! Las diferentes cepas de setas también tienen diferentes potencias. Incluso diferentes partes del hongo tienen diferentes cantidades de psilocibina. Así que lo mejor es triturarlas todas para que la mezcla sea homogénea y empezar siempre por la dosis más baja e ir conociendo las que tengamos. Lo más correcto sería secar un lote entero, molerlo, y dividirlo en dosis de 0,1 g como inicio. Una microdosis ronda los 0,2 g y 0,3 g de setas secas y puedes tomarla rellenando cápsulas de gel (se consiguen de forma sencilla por internet), liadas en un trocito de papel, mezclando en algun zumo o yogurt, o simplemente solas, tal cual.

Microdosis con LSD

Microdosis de LSD. Cada cartón troquelado es una dosis, la cual se divide en trozos.

Una microdosis de LSD suele estar entre los 6 y los 20 microgramos. Esta cantidad es el equivale de 1/16 y 1/5 partes de una sola dosis, que suelen encontrarse como trocitos de papel secante cuadrados, y casi siempre con diseños de colores llamativos. Cada papel secante puede variar en la concentración de LSD y la potencia entre ellos puede variar. Lo más seguro en este caso sería comprar varios de una misma tanda y analizar para conocer la composición exacta.

Hay dos métodos para preparar una microdosis: el trozeo o el volumétrico. El método de trozeo es exactamente como suena: cortar el papel secante con un cutter o similar, o unas tijeras. Intenta no manipularlo directamente con las manos, o si lo haces, hazlo con unos guantes: así evitaremos que haya alguna pérdida en sus propiedades por culpa de la grasa o el sudor.

El inconveniente de este método es la falta de precisión. Tus microdosis pueden ser bastante variables si cortas tus papeles o cartones, ya que las dosis en papel secante puede estar distribuída de forma irregular. Cuando preparan estos cartones de LSD disuelven una gran cantidad en otro medio líquido y luego se extiende sobre un papel secante. A veces, el líquido puede distribuirse de manera desigual sobre el papel. Y una puesta irregular provoca una variación en la cantidad de LSD que puedes consumir en cualquier microdosis.

El método volumétrico te ayuda a evitar cualquier variación producida por la forma en la que se fabrica o en la que cortas una dosis en papel. Implica sumergir una dosis completa en agua destilada o alcohol y tomar pequeñas cantidades medidas para microdosificar.

Este proceso requiere un par de pequeñas mediciones, pero te dará una dosis más precisa y consistente.

Resumidamente todo lo que necesitas hacer es colocar un cartón de 100ug en 10 ml de agua destilada o alcohol y dejarlo por 24 horas en la oscuridad. Pasado ese tiempo y habiéndose disuelto el LSD, 1 ml del líquido contendrá 10 ug y te proporcionará una microdosis perfecta. Puedes almacenar el líquido en la nevera y debería durar meses.

La forma ideal para la planificación de las microdosis

Tanto con psilocibina o con LSD, así debería ser una rutina semanal de microdosis. El primer día toma el psiquedélico, luego en el segundo y en el tercer día NO tomes, y vuelve a tomarlo el día 4.

Rutina semanal de microdosis con psilocibina o LSD

Observa los efectos durante todo este proceso y procura anotar todo lo que vayas notando y lo que vaya ocurriendo a diario.

Continúa las microdosis dos veces por semana durante varias semanas. Toma nota durante todo el proceso de los cambios a corto plazo y los que vayan ocurriendo a largo plazo sobre tu estado de ánimo, tu energía y el comportamiento social. Sigue tu rutina habitual mientras tomas las microdosis. No debes dejar de hacer cosas que haces, ¡a no ser que sean tóxicas! El propósito es mejorar tu existencia diaria mediante la ayuda que nos ofrecen estas sustancias.

Cuando la tomes por primera vez toma un día libre en el trabajo y libre de compromisos. Te dará la oportunidad de conocer qué es lo que se siente y notar o identificar algún efecto inusual antes de hacerlo en tu vida pública.

Presta atención a los días en los que no tomas las dosis. Seguramente percibas más energía, más ánimo, o más creatividad.

Tomar microdosis a diario no es recomendable. Los psiquedélicos de los que aquí hablamos producen tolerancia incluso a dosis tan bajas, por lo que dejarías de notar los efectos al cabo de unos días. Por esta razón se dejan dos días de reposo entre cada toma. Además como el beneficio se alarga hasta días después de la dosis, es una buena razón para no hacerlo a diario.

Además se ha comprobado que existe un riesgo potencial que afecta al corazón si se toman psiquedélicos muchas veces durante mucho tiempo. Aunque se tratan de dosis mayores, no sabemos si esto también se puede extender a las microdosis. Por si las moscas, ¡precaución y no lo hagas a diario! Al igual que no se recomienda extender las rutinas de microdosis más de uno o dos meses seguidos.

Beneficios y riesgos de la microdosificación

Dentro de los muchos usos que se le pueden dar a las microdosis (cada persona puede necesitar o buscar cosas distintas), podemos destacar 2 grupos: los que lo usan para disminuir la frecuencia y la intensidad de estados mentales indeseables, o los que lo usan para mejorar la frecuencia y la intensidad de los estados mentales deseables.

1. Para reducir los efectos no deseados de las denominadas «enfermedades mentales», que incluyen:

2. Para aumentar la frecuencia e intensidad de los estados deseables:

Efectos no deseables

No nos gusta el término «enfermedad mental» porque patologiza lo que a menudo forma parte de la progresión natural de uno mismo hacia un «yo» más coherente y actualizado. Para aquellos que luchan contra depresión, ansiedad, trastorno de estrés postraumático, así como otros problemas que hemos comentado antes, las microdosis pueden aportar una serie de cambios positivos.

La investigación clínica ha demostrado que las dosis más altas son eficaces para tratar la depresión, la ansiedad y la adicción. La evidencia anecdótica respalda la idea de que una rutina de microdosis regular también puede ofrecer beneficios curativos para quienes padecen diversas afecciones de salud mental.

Estados deseables

Muchas personas están realizando microdosis como parte de una de superación personal o desarrollo personal. Los informes sugieren que la microdosificación puede mejorar la creatividad, la productividad y la energía, y que pueden aplicarse en el trabajo o en otras actividades.

Innumerables personas realizan las microdosis para ayudarse a resolver problemas relacionados con el trabajo, crear nuevos conceptos o simplemente para reducir el aplazamiento.

Las microdosis también pueden ayudarte fuera del entorno laboral, al tener la posibilidad de mejorar tus habilidades de interacción social, rendimiento deportivo y conciencia espiritual.

Los riesgos reales ante el consumo de drogas legales o ilegales

El mayor riesgo es la ley. Es muy importante que te informes de la legalidad de las setas alucinógenas (o mágicas) en tu país, ya que están prohibidas en la mayoría de ellos. Y lo mejor sería cultivarlos uno mismo.

Aparte de los riesgos legales, uno puede considerar a las microdosis como una introducción segura y no amenazante a los beneficios de los psiquedélicos. Dados los tremendos registros de seguridad de la psilocibina, combinados con las pequeñas cantidades de las dosis, la microdosificación parece ser una forma segura y de explorar las increíbles posibilidades que ofrece la psiquedelia.

Como puede verse en el cuadro a continuación, comparando los daños relativos de las sustancias más comunes, la psilocibina  y el LSD son unas de las más seguras que se pueden encontrar. Bioquímicamente y socialmente hablando, es mucho más segura que el alcohol.

Tabla comparativa de riesgos y daños de drogas
Tabla comparativa de riesgos y daños de drogas

Aún con todo, y como todo, los psiquedélicos son sustancias poderosas, e incluso las microdosis conllevan un riesgo potencial. La turbulencia emocional o la ansiedad son posibles efectos que pueden aparecer mientras se está en una rutina de microdosis, en gran parte debido a los «efectos amplificadores» psiquedélicos. La psilocibina tiende a amplificar tu estado de ánimo actual, en lugar de actuar como un agente estimulante o adormecedor. Por esta razón, es importante evaluar tu mentalidad antes de consumir.

Dado que los psiquedélicos tienen el potencial de amplificar tu estado mental, te recomendamos que consultes a tu médico sobre los riesgos y consecuencias si sufres de psicosis, esquizofrenia o ansiedad severa antes de decidir comenzar con las microdosis. Cuando se realiza en exceso, pueden llevar a estados maníacos, lo que podría exacerbar las condiciones que yacen escondidas dentro.

Dado que no existen muchos estudios científicos sobre la seguridad de la microdosificación, y a falta de conocer un mayor rango de efectos secundarios, es mejor evitarlas durante largos períodos de tiempo (unos pocos meses). Existe un riesgo cardíaco potencial si se toman demasiadas dosis grandes durante un largo período de tiempo, aunque no sabemos cómo se traduce esto en las microdosis.

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